Aunque para las generaciones más jóvenes sea un tema prácticamente desconocido,
España es parte protagonista del conflicto que vive el Sáhara Occidental desde hace casi 50 años.

Un conflicto desencadenado al querer salir de allí sin hacer el ridículo y por el intento del rey marroquí Hassan II de aprovecharse de la situación, cuando su reinado pasaba por su peor momento y el régimen franquista agonizaba con el dictador en su lecho de muerte.

A día de hoy, el Sáhara Occidental es un territorio no-autónomo que forma parte de la lista de 17 territorios de la ONU bajo la supervisión del Comité Especial de Descolonización.

Marruecos y la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) se disputan actualmente su soberanía. La RASD, administrada por el Frente Polisario, tiene el reconocimiento hoy de 84 estados. La soberanía de Marruecos en territorio ocupado no está reconocida – salvo por EE.UU. – por ningún gobierno. Ni la ONU, ni la Unión Africana, ni la Unión Europea, ni la Corte Internacional de Justicia, la Corte Europea de Justicia ni ninguna organización regional o continental reconoce ninguna soberanía de Marruecos sobre el Sáhara Occidental.

División actual del Sáhara Occidental. En amarillo, zona controlada por Marruecos. En naranja, zona controlada por el Frente Polisario.

A efectos jurídicos y también para la ONU, España sigue siendo de iure la potencia administradora de este territorio no-autónomo del Sáhara Occidental, a pesar de haber renunciado a la administración del mismo en 1976.

¿Por qué España sigue siendo la potencia administradora?
Tras la organización de la famosa ‘Marcha Verde’ por parte de Marruecos – orquestada junto a Estados Unidos y Francia – para invadir el territorio en el año 1975, se llegó a la firma de los “Acuerdos de Madrid” entre España, Marruecos y Mauritania, con el objetivo de intentar descolonizar el Sáhara.

España intentó desentenderse del territorio saharaui, aunque dichos acuerdos no habrían tenido nunca validez al no haberse establecido la acordada administración y soberanía temporal y compartida entre España, Marruecos y Mauritania.

La cuestión del Sáhara Español

Por ello, según Naciones Unidas, España sigue siendo “de iure” la potencia administradora del Sahara Occidental, y así también lo ha indicado la Audiencia Nacional en su auto 40/2014.

Resolución 1514 de la ONU
La Corte Internacional de Justicia de La Haya consideró por unanimidad que cuando España colonizó el Sahara, este no era un territorio sin dueño por lo que correspondería su descolonización. Y también consideró ni Marruecos ni Mauritania tienen derecho alguno de soberanía sobre tal territorio.

Por lo tanto, en resolución del órgano consultivo de la mencionada corte en octubre de 1975, se reconocería el derecho a la autodeterminación del territorio del Sáhara Occidental en base a la Resolución 1514 de la Asamblea General de las Naciones Unidas.

España y la ONU aprobarían en 1970 la celebración de un referéndum en el año 1975 que nunca se llegó a celebrar.

Muros marroquíes en el territorio del Sahara Occidental. En amarillo el territorio controlado por la RASD.

Invasión marroquíDesde la década de los 80, Marruecos ha ido progresivamente conquistando el territorio, donde ya cuenta con 8 muros de 2.720 kilómetros y un despliegue de más de 100.000 soldados.

Dicha acción nunca fue castigada internacionalmente. Estados Unidos siempre se aseguró de que Marruecos no recibiese ningún tipo de sanción por haber ocupado un territorio en el que no tenía ningún derecho de soberanía.

Para Marruecos, la totalidad del Sáhara Occidental es territorio marroquí.

Pedro Sánchez: Giro radical
Esta semana conocíamos la misiva de Pedro Sánchez enviada al emir Mohammed VI de Marruecos. En dicha carta, España estaría cambiando de forma sorprendente su posición respecto al Sahara Occidental y aceptando la propuesta de autonomía de Marruecos sobre la colonia española.

Un movimiento histórico, con el objetivo de unas nuevas relaciones diplomáticas con el país vecino. Si bien es cierto que un movimiento cuanto menos sorprendente.

Mohammed VI et Pedro Sanchez mettent fin à la crise maroco-espagnole - Le  Desk
Pedro Sánchez con Mohammed VI

En el programa electoral de las últimas elecciones generales, los partidos que forman la coalición de gobierno mencionaban lo siguiente (importante que ni PP, Ciudadanos o VOX hacían mención al tema saharaui):

PSOE: «Promoveremos la solución del conflicto de Sáhara Occidental a través del cumplimiento de las resoluciones de Naciones Unidas, que garantizan el derecho de autodeterminación del pueblo saharaui. Para ello, trabajaremos para alcanzar una solución del conflicto que sea justa, definitiva, mutuamente aceptable y respetuosa con el principio de autodeterminación del pueblo saharaui, así́ como para fomentar la supervisión de los derechos humanos en la región, favoreciendo el diálogo entre Marruecos y el Frente Polisario, con la participación de Mauritania y Argelia, socios claves de España, que el enviado de la ONU para el Sahara Occidental está propiciando.»

Unidas Podemos: “Compromiso con la libre determinación del Sáhara Occidental y concesión de la nacionalidad española a la población saharaui residente en España”

“Defendemos el derecho a la libre determinación del pueblo saharaui. Por ello, asumiremos un papel más activo en el Consejo de Seguridad de la ONU y exigiremos revisar el marco general del proceso negociador, para fortalecer el mandato de la mediación de la ONU y posibilitar que el Consejo de Seguridad sancione a aquellos que obstruyan el proceso político. Además, abogaremos para que la Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental (MINURSO) contribuya a la supervisión del respeto y defensa de los derechos humanos y la organización de desplazamientos oficiales sobre el terreno, tanto en el Sáhara Occidental como en los campamentos de refugiados de Tinduf”.

“Asimismo, aumentaremos las partidas de ayuda humanitaria para los campamentos saharauis, apoyaremos programas de formación y movilidad de la población saharaui y favoreceremos el acceso a la nacionalidad española de los saharauis residentes en nuestro país, con los mismos derechos que otras personas en su situación”.

Por último, abogaremos por el nombramiento de un Representante Especial de la Unión Europea para el Sáhara Occidental que pueda hacer un seguimiento regular de la resolución del conflicto a nivel comunitario.”

¿A cambio de qué?
En el juego geopolítico, nunca se hacen concesiones a cambio de nada. En este caso, España estaría ofreciendo a Marruecos un territorio del cual quiere deshacerse. Pero… ¿a cambio de qué?

A efectos oficiales, España aceptaría el plan marroquí a cambio de «retomar las dañadas relaciones políticas y diplomáticas entre ambos países».

Sin embargo, entendemos que hay algo más, aunque solo son especulaciones ya que en el acuerdo no figura compromiso alguno. Aunque España podría obtener estabilidad por parte marroquí. Marruecos podría reconocer como enclaves españoles a Ceuta y Melilla y se acabarían sus reivindicaciones sobre las aguas territoriales de las islas Canarias. Potencialmente, podrían abrirse las fronteras en ambas ciudades autónomas y España tendría total libertad para explotar el gas y el petróleo existente en las costas canarias.

Por otro lado, también habría consecuencias en el control de los flujos migratorios, narcotráfico y terrorismo yihadista.

El gasoducto Medgaz que une Argelia con España capaz de suplir el fin del  contrato "GME" que pasa por Marruecos.
Gasoducto Medgaz entre Algeria y España



¿Podría esto poner en riesgo el suministro del gas argelino en plena crisis energética del que tanto vamos a depender tras el cierre del grifo ruso? De momento, Argelia ha llamado a consultas a su embajador y habla de traición histórica.

Resolución del conflicto
La doctrina de la ONU indica que “la transmisión de la condición de potencia administradora no puede efectuarse nunca a favor de un tercero, sino en todo caso a favor de Naciones Unidas”.

España sigue siendo – a todos los efectos – la potencia administradora del territorio según la ONU, y Marruecos rechaza por activa y por pasiva la celebración de cualquier tipo de referéndum de autodeterminación para dar salida al conflicto.

¿Qué solución estaría aceptando España?
La solución del conflicto que apoyaría España sería la propuesta de autonomía ofrecida al Sáhara por parte de Marruecos. Es una posición aceptada por Naciones Unidas desde 2007, y en línea con la última Resolución del Consejo de Seguridad, la 2602.

En dicho plan, se eliminaría cualquier perspectiva de independencia para la colonia española, la cual pasaría a estar bajo la órbita de Rabat, aunque con la cesión de ciertas competencias al territorio el cuál podría disponer de sus propios órganos legislativo, ejecutivo y judicial. Marruecos se reservaría competencias clave como defensa, relaciones exteriores o religión.

Los únicos perdedores en esta causa serían los saharauis, siempre que no llegasen a un acuerdo en el marco de lo establecido por la ONU.